martes, 16 de diciembre de 2008

Las preocupantes predicciones de 8 gurús sobre el 2009

¿Puede ser el 2009 peor aún para los inversores que el 2008? Si nos atenemos a la opinión recogida por la revista norteamericana Fortune entre ocho de los principales gurús de la economía y los mercados tanto norteamericanos como mundiales, la respuesta es insultantemente desmoralizadora: no les quepa la menor duda. Hay que reconocer que el particular sesgo de la muestra podría invalidar las conclusiones que de ella se derivan. Los encuestados han ganado predicamento en los últimos meses en la medida en que se han materializado con el paso del tiempo sus agoreras predicciones. Y ya se sabe lo difícil que es cambiar de opinión cuando uno ha jugado a gurú… y le ha salido bien. No abunda la humildad en este colectivo. Sin embargo, su palabra tiene  el valor que le otorgan sus aciertos pasados. Proyéctenlos hacia el futuro con la adecuada cautela. Como verán hay, como en los toros, diversidad de opiniones. Espero, no obstante, que les ayude a formarse un criterio propio. Servidor se limitará a extractar lo mejor de cada casa, de forma más o menos literal. Sírvanse ustedes mismos, si quieren autoflagelarse un poco más, en el original que les adjunto.

1.     Nouriel Roubini, profesor de la NYU y dueño de la web RGE Monitor, es considerado por muchos como el gurú de la crisis actual: “el crecimiento del PIB de los Estados Unidos va a ser negativo hasta final de 2009. La tasa de paro alcanzará el 9% en 2010 en nuestro país mientras que el precio de las casas, que ya se ha reducido un 25%, caerá otro 15% antes de tocar suelo ese mismo año. Continuaría alejado de los activos de riesgo los próximos doce meses, se llamen éstos acciones,  materias primas ó renta fija corporativa, cualquiera que sea su rating. Me mantendría en liquidez o en activos del Tesoro a corto o largo plazo. Mejor obtener poca rentabilidad que perder un 50% del patrimonio personal. La estrategia predominante ha de ser la preservación del capital. Me encantaría ser más optimista, pero acerté hace un año y me temo que acertaré de nuevo en 2009”.

 

2.     Bill Gross, gestor estrella de PIMCO, goza de enorme influencia tanto en las autoridades monetarias como en el inversor institucional global de renta fija: “doce meses de Obama serán insuficientes para paliar el daño causado por medio siglo de excesivo apalancamiento. La reducción de las posiciones privadas de riesgo, y su sustitución por crédito público, afectará a los márgenes empresariales y a las tasas futuras de crecimiento de beneficios una vez que alcancemos el suelo. Los inversores deben tomar conciencia de las implicaciones de estos cambios y aceptar que los próximos años traerán consigo retornos de un solo dígito a sus carteras. No obstante existen ya bolsas significativas de valor entre la deuda corporativa de buena calidad y las acciones preferentes de entidades financieras auxiliadas por el Estado. Debe primar el cash flow, por intereses o dividendos, frente a la rentabilidad. La senda de la recuperación será traicionera”.

 

3.     Robert Shiller, profesor de Yale, es el principal impulsor en la actualidad de la Teoría de la Destrucción Creativa de Schumpeter. Tras señalar numerosos factores de coincidencia con lo que ocurriera en la Gran Depresión, Shiller concluye: “creo que lo haremos mejor esta vez, aunque me aterra la vulnerabilidad de nuestra economía. Se ha dañado la confianza en el sistema y ésta tarda tiempo en recuperarse. Ahora mismo estamos lidiando con un fenómeno que participa de un elevado componente psicológico. Sólo si la gente cree que estamos en la senda adecuada podrá implicarse en la recuperación de la prosperidad colectiva. En cuanto a la bolsa, no creo que esté cara en términos del PER ajustado que utilizo, y que toma como denominador la media de los beneficios empresariales de los últimos diez años. Actualmente se encuentra en 13, esto es: por debajo de la media histórica de 15. Sin embargo, tras el crash de 1929 se fue hasta 6. Esa es mi preocupación a día de hoy. Entrar en el mercado de acciones pensando en una rápida revalorización es muy arriesgado. Podríamos ver cómo las bolsas pierden hasta un 50% de su valor”.

 

4.     Sheila Bair, presidenta de la FDIC, agencia gubernamental que garantiza los depósitos bancarios de los estadounidenses, podría considerarse como la voz de la Administración. Su mensaje es quizás el más sentimental: “vivimos una espiral de desconfianza que se autoalimenta y que está en el meollo de los problemas económicos que hoy padecemos. No obstante, saldremos de ésta. Y cuando lo hagamos, volverán a primar los fundamentales en la sociedad. Los bancos y demás prestamistas promoverán la creación de valor y el sano crecimiento a largo plazo en nuestra economía, mientras que las familias americanas redescubrirán la paz mental que otorga la seguridad financiera derivada del ahorro y la inversión inteligente. Necesitamos volver a la cultura de austeridad que la generación de nuestros padres aprendió tras años de privaciones y sacrificios. Son lecciones que parecían olvidadas  y que la crisis actual se está encargando de recordarnos”.

 

5.     Jim Rogers, defensor del superciclo de las materias primas. Como no podía ser de otra manera, se dedica a hablar de su libro: “Vivimos un proceso de liquidación forzada de posiciones, que no atiende a hechos y/o fundamentales, y que sólo se ha producido 8 ó 9 veces en los últimos 150 años. Históricamente, son momentos idóneos para hacer mucho dinero en activos cuyo argumento de inversión permanece intacto. Y el único asset class cuyo “case” está mejorando con el transcurso del tiempo son las commodities. Cada día que pasa su oferta se reduce un poco más, pues nadie puede invertir en capacidad productiva toda vez que no hay financiación. Esto generará a futuro importantes desequilibrios. Personalmente estoy invirtiendo en materias primas agrícolas, dado que los inventarios están en mínimos de 50 años. Incremento mis posiciones en acciones chinas y taiwanesas, donde creo que va a haber paz por primera vez en 60 años. He cerrado mis cortos en acciones americanas y estoy abriendo nuevas posiciones vendidas en bonos del Tesoro a largo plazo, donde creo que hay una burbuja sin precedentes, especialmente en el 30 años. La masiva oferta de deuda pública y el repunte consecuente de la inflación actuarán en mi favor. No es momento de estar todavía en bolsa. Si nos atenemos a las series históricas, hay que comprar cuando el dividendo alcanza el 6% y el PER cae a niveles de 8 y vender cuando tales datos se sitúan en 2% y 22, respectivamente. El mercado de valores ofrece a día de hoy una rentabilidad del 3%. Para que alcance mi objetivo el Dow se tendría que ir por debajo de 4.000. Podría ocurrir. Y si cayera tanto, y soy solvente para contarlo, compraré a ciegas. Lo importante es tener liquidez suficiente cuando llegue el momento”.

 

6.     John Train es la voz de la experiencia con más de 50 años de Wall Street a sus espaldas: “hemos decidido aumentar sin límite nuestro déficit a fin de posponer lo peor. Eso implica inflación. No hay que estar en bonos del Tesoro. Por el contrario, dado que creo que no nos encaminamos hacia una depresión que, empero,  está en el precio de muchos valores, mi opinión es más favorable al mercado de acciones y, en concreto, vigilaría compañías sólidas y bien gestionadas como Johnson & Johnson y similares. Firmas que, además, nadan en abundancia de liquidez lo que les debería permitir aprovecharse de la debacle actual para comprar a precios razonables líneas de negocio que se ajustan a sus necesidades. Vienen años complicados y el perfil de compañías en las que invertir debe ajustarse a esa realidad. Prefiero Wal Mart a Saks o Dollar General a Neiman Marcus. O sociedades que operan en nichos especializados como Schlumberger”.

 

7.     Meredith Whitney, analista de bancos de Oppenheimer, anticipó gran parte de los problemas a los que se enfrentaría su sector a lo largo de 2008: “las medidas del Gobierno van a servir para tapar agujeros pero no van a suponer nueva liquidez para las entidades financieras que es lo que el sistema desesperadamente necesita. La imposibilidad de la banca de captar capital implicará que el proveedor por defecto de los fondos que el sector necesita será el propio Gobierno Federal. Resulta a día de hoy imposible predecir qué va a ocurrir la semana que viene con lo que cualquiera se atreve con todo un 2009. No obstante, podemos anticipar nuevas inyecciones de capital y una restructuración final del sistema bancario hacia finales de año a través de procesos de consolidación y selección natural. Será una oportunidad igualmente para el nacimiento de nuevas entidades. Una idea genial toda vez que partirían con un balance limpio y podrían desempeñar su actividad crediticia sobre la base de la verdadera realidad financiera de sus clientes, factor que se vería apoyado por una estructura de la curva de tipos que favorecería la concesión de créditos. La economía se comportará peor de lo que apunta el sentir general. El principal problema se derivará del consumo de los particulares. Si en 2008 el mercado impactó en la economía, en 2009 ocurrirá justo lo contrario. Y el proceso ya ha comenzado”.

 

8.     Wilbur Ross, experto en restructuración de compañías, ha estado en las quinielas de los adquirentes de numerosas firmas en dificultades. Centra su discurso en la corrección del problema inmobiliario estadounidense y la creación de empleo como formas de restablecer la confianza del americano medio en el sistema, lo que determina, en última instancia, sus patrones de consumo. Concluye señalando: “si Obama resuelve esos problemas, la recesión podría concluir a principios de 2010. Si no, la economía languidecerá durante mucho tiempo. Dada la incertidumbre actual, los inversores demasiado preocupados como para comprar acciones, podría destinar parte de su dinero a comprar bonos con rentabilidades después de impuestos cercanas al 6% Aquellos que quieran cubrirse el riesgo inflacionario de los déficits gemelos, comercial y público, deberían colocar parte de su patrimonio en TIPS, bonos cuyo principal se ajusta periódicamente al nivel de precios. Actualmente están descontando depresión, lo que les convierte en una buena oportunidad. Por nuestra parte, estamos empezando a invertir en firmas financieras excesivamente penalizadas y que cotizan a múltiplos irrisorios. Dado que el sector se encuentra en el germen de la crisis, creemos que su estabilización prioritaria será parte igualmente de la solución. A estos precios hay oportunidades”.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Los bancos son inmobiliarias (23.11.08)

Tal como van las cosas, y la que está cayendo en la economía mundial, y concretamente en España, si alguien quiere entrar en el sector inmobiliario, no tiene porque comprar directamente acciones de Fadesa, Paquesol....etc lo que tienes que hacer es comprar acciones de cualquier entidad bancaria, y estarás comprando inmuebles y solares por un tubo....

El sector de la construcción está quebrado, y creo que los bancos son los nuevos propietarios de las promociones, solares y obras que hay en España. 

Cuidadín con las cotizac¡ones de los bancos, que creo que todavía tienen mucho recorrido a la baja!!!!

Saludos


domingo, 12 de octubre de 2008

Las recetas del gurú que predijo la crisis

Nouriel Roubini es el hombre de moda en esta crisis. La referencia constante. El faro que ilumina a los desorientados inversores. La guía de aquellos que transitan desnortados por las tenebrosas calles de la coyuntura actual. Se podría decir que es uno de sus escasos ganadores. Se lo ha ganado a pulso. Jugó a gurú y le ha salido bien. Su documento “Riesgo de un colapso financiero o los doce pasos del desastre que está por venir”, publicado en febrero, ha resultado ser absolutamente profético. Su tono apocalíptico asusta. Pero los acontecimientos le han dado la razón. Les adjunto el resumen de lo que apuntó entonces. Lo que podía parecer un thriller económico-financiero, fruto de la imaginación de un enajenado intelectual, se ha convertido en una guía práctica para entender lo sucedido a partir de esa fecha. Transcribo, literalmente, su apartado 11. Recuerden, es de hace ocho meses.

“Once: el empeoramiento de la crisis de crédito que afecta a la mayoría de los mercados, tanto de contado como de derivados, traerá consigo un drenaje casi completo de la liquidez en numerosas áreas de negocio, incluidas algunas de las que actualmente consideramos más líquidas. Se disparará el interbancario, resultado de la percepción de un elevado riesgo de contrapartida, la falta de confianza, la prima de liquidez exigida y la propia incertidumbre crediticia. Los diferenciales entre la deuda del Tesoro y la privada así como los indicadores de volatilidad o cualquiera otra referencia indicativa de la aversión al riesgo se irán por las nubes”.

El documento no acababa ahí. Qué va. Tras recordar, con Goldman Sachs, que cada dólar de merma de capital de las entidades se traduce en una contracción del crédito diez veces superior por el efecto apalancamiento (hagan la extrapolación de los 1,4 billones de dólares en los que el FMI, que parecía agresivo antes del verano, sitúa las pérdidas potenciales para el conjunto de la industria y verán el impacto que, sobre la economía real, tiene en términos de financiación al sistema), Roubini concluía:

“Nos encontraremos con una recesión económica global conforme las pérdidas y la restricción del crédito se expandan por el planeta. Veremos pánico, ventas desesperadas y desplome en el precio de los activos que traerán consigo quiebras de entidades sistemáticamente importantes y ampliarán los negativos efectos financieros y económicos de la crisis. La política monetaria y fiscal serán ineficaces (…). La falta de confianza en las contrapartidas generará un deseo de acumulación de efectivo que hará impotente cualquier acción sobre los tipos de interés Debemos estar preparados para lo peor: el colapso del conjunto del sistema”.

Uf, se quitan las ganas de seguir escribiendo después de leer esto y ver la caída cercana al 10% que ha sufrido el IBEX. Sin embargo, con la vitola de triunfador  a cuestas, el prolífico Roubini ha decidido considerar el aforismo de “si no eres parte de la solución, formas parte del problema” y ha presentado sus recetas para solventar la crisis en un documento del que, al igual que he hecho con anterioridad, me limitaré a traducir, de la forma más inteligible posible, parte de su contenido. Adjuntaré algunos enlaces con las actualizaciones que se han producido en las últimas 24 horas. Coincide esta iniciativa con el 40% de pico a suelo que él anticipó que podía caer la bolsa en Estados Unidos, medido en términos de S&P500. Los hechos han superado sus peores augurios. No sólo Islandia o Pakistán se encuentran al borde de la bancarrota. sino que la propia California, que supone un 15% del PIB de los Estados Unidos y cuya economía dobla la india, por poner sólo un ejemplo, podría, en menos de dos meses, encontrarse en la misma situación. El panorama que presenta es desalentador, la verdad, y sus recetas más propias para un enfermo terminal donde hay poco que perder y mucho que ganar. Una alternativa desesperada que es compartida tanto por Lawrence Summers, ex Secretario de Tesoro con Clinton, como por Stephen Roach de Morgan Stanley a través de un artículo en el FT que vio la luz justo al día siguiente del texto del Profesor de la NYU. Contengan el aliento.

“Los sistemas financieros de los países desarrollados se encaminan a un colapso a corto plazo, consecuencia de la caída libre de las bolsas, el cierre del mercado monetario y la ampliación masiva de los diferenciales de crédito, que puede conducir a quiebras generalizadas de firmas solventes pero carentes de liquidez en todos los sectores productivos (…). A nivel económico, prácticamente no hay país sin riesgo de un aterrizaje brusco, incluidos los emergentes. El tren de la recesión global ha abandonado la estación. La ilusión de que la contracción económica va a ser brusca u corta –una V de seis meses-, ha sido sustituida por la certeza de que esto va para largo – una U que se durará, al menos dos años- e incluso por la posibilidad, si la ruptura del modelo financiero se confirma, de una recesión a la japonesa que se alargue durante más de una década.

En un mundo tan sobrado de capacidad productiva como el actual, la reducción de la demanda traerá consigo la siguiente preocupación: la deflación, una amenaza difícil de combatir cuando el precio del dinero se acerca peligrosamente a cero. (…) La desconexión entre políticas monetarias cada vez más agresivas y el aumento de las tensiones en los distintos activos a los que debería afectar es especialmente preocupante (…). Cuando los mercados están sobrevendidos, incluso las medidas más desesperadas no tranquilizan a sus partícipes, como ha quedado probado. (…) Llegados a este punto, el daño está hecho. Sin embargo, aún se puede evitar este desastre económico y financiero. Se requiere liderazgo y una acción coordinada por parte de las mayores economías del mundo consistente en:

  1. Nuevo recorte masivo de tipos de interés alrededor del planeta de 150 puntos básicos de media. ¿El principal objetor? Ya se lo pueden imaginar: Trichet. "Hay que dejar madurar las decisiones anteriores".
  2. Garantía generalizada de todos los depósitos, algo anticipado por el WSJ el jueves, hasta que se distingan las entidades efectivamente quebradas de aquellas solventes pero que sufren problemas momentáneos de tesorería a las cuales habrá que inyectar capital público algo, aparentemente, en camino según ha anunciado Paulson esta madrugada para las firmas de su país. 
  3. Congelación de la carga financiera de aquellos particulares que no pueden afrontar sus pagos y paralización inmediata de las ejecuciones hipotecarias.
  4. Provisión masiva e ilimitada de fondos a las entidades financieras solventes.
  5. Provisión de fondos a empresas productivas solventes que sufren problemas transitorios de tesorería.
  6. Políticas fiscales expansivas consistentes en incremento del gasto público, cobertura por desempleo, devoluciones de impuestos a los ciudadanos de rentas más bajas y apoyo a aquellas administraciones regionales más necesitadas. Esta idea es recogida, de forma casi literal, por el especialista del Washington Post, Sebastian Mallaby, que la considera "la forma más rápida y más justa de ayudar al ciudadano de a pie".
  7. Acuerdo entre países acreedores y deudores para la financiación ordenada de sus déficits y reciclado hacia las economías necesitadas de sus superávits para evitar un ajuste brusco de tales desequilibrios.Resulta, cuando menos, desalentador que, la posibilidad de coordinación con otras naciones con problemáticas ¿distintas?, fuera considerada ayer como "naive" por el Secretario del Tesoro estadounidense frente a la confianza mostrada por el primer ministro británico, Gordon Brown, en un artículo publicado en The Times que pretende sentar las bases que han de regir el sistema en el futuro.

A día de hoy, cualquier propuesta que no se acerque a estos MINIMOS provocará un crash de mercado, el colapso financiero mundial y no una recesión sino una depresión global. Veremos que sale de la reunión del FMI, el Banco Mundial y el G7 de este fin de semana”. Una conclusión, por cierto, clavada al final del último artículo de Krugman, también del día 9: "las cosas pueden ir a peor en los próximos días y, si no se hace nada, definitivamente empeorarán". 

Bueno, imagino cómo se les ha quedado el cuerpo. Igual que a mí. Frío. ¿Peca por exceso o por defecto?, ¿dónde quedan las soluciones contables o la neutralización de los derivados? En cualquier caso, probablemente Roubini sea de los pocos que esté dando una dimensión real de lo que está ocurriendo estos días. De hecho, gran parte de las recetas colectivas que propone han sido implantadas, con peor o ninguna fortuna, tanto de forma coordinada, como de manera individual, por algunas de las naciones más afectadas.Basta con leer el discurso de Bush a la nación ayer -en el que, por fin, acompañó sus palabras del "podemos" que tanta falta hacía- para darse cuenta de que así es. No lo duden. Se impone el modelo chino de socialismo financiero y capitalismo productivo. Quién nos lo iba a decir. Una conclusión evidente de la que, sin embargo, nadie se ha hecho eco a día de hoy. Esas ramas que impiden ver el bosque. Hasta el NYT defiende las medidas keynesianas de los años 30 como única salida: "extiendan los cheques y preocúpense luego de la ideología", subraya Floyd Norris en su columna económica. Pero ese empieza a ser, a mi juicio, incluso un problema menor. ¿Quién va a pagar esta fiesta? Y, sobre todo, ¿qué va a pedir a cambio? Un nuevo orden mundial se va construyendo sigilosamente al abrigo de la crisis. Por cierto, ¿alguien dijo China? Pío, pío que yo no he sido...

lunes, 1 de septiembre de 2008

Libro del Verano


Hola a todos, este verano me ha apasionado un libro, lo he devorado en menos de 4 o 5 días, o sea que espero que si tenéis la oportunidad de leerlo después de ver esta recomendación, lo devoréis tanto plácidamente como he hecho yo estas vacaciones:
LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES: AUTOR STIEG LARSON

martes, 1 de julio de 2008

Sebastián alzó la voz y el petróleo cayó

Sesión inaugural del 19º World Petroleum Congress en Madrid, la mayor reunión de 'petroleros y petroleras' del mundo. Máxima expectación. Autoridades políticas aparte, la reunión promete porque están todos los que tienen que ver con el sector energético. Desde bancos a auditores, pasando por las propias petroleras. Encuentro técnico y debate, mucho debate, sobre la actual situación del mercado entre los miles de asistentes. Que sí los 140 dólares por aquí... o los 140 dólares por allá. Carestía, desafíos, producción... Sin embargo, la noticia más importante del día para el sector saltó desde miles de kilómetros, en Irak, con el anuncio de la apertura de contratos a compañías extranjeras para poder operar allí. Y extraer más. Y bombear más crudo al mercado. Invitados, todos. Hasta el presidente de Repsol, Antonio Brufau, hizo mención de la buena nueva.
Simultáneamente, Miguel Sebastián daba su discurso en Madrid con intenciones de descubrir el oscurantismo del mercado petrolero. Ante la jet petrolera mundial, en el marco del Congreso que se celebra estos días en Madrid, el ministro de Industria fue especialmente crítico con la tradicional vorágine especulativa del crudo y la actual escalada sin precedentes que vive su precio. El mercado, tanto en el Nymex de EEUU como el británico ICE, está copado por inversores, efectivamente, pero de la misma manera que ocurre en la negociación de otros activos como el oro y, actualmente, las productos agrícolas. La queja de Sebastián viene precedida de la salvaje escalada de los precios -de 70 a 140 dólares, un 100%- en los últimos nueves meses.
Tiene razón el ministro en pedir una mayor regulación. Las economías de libre mercado no pueden depender de un mercado altamente intervenido y opaco como el del crudo. España está al borde una recesión económica, pero no sólo por culpa del petróleo -que supone alrededor de la mitad del consumo energético español-, sino también del estallido de la burbuja inmobiliaria local. Las importaciones de petróleo han disparado el déficit comercial de nuestro país a niveles inauditos. El saldo negativo más allá del 12% sobre el PIB. De no ser por el escudo del euro, la economía española habría afrontado varias devaluaciones de moneda sustancialmente más importantes que las de 1993. La dependencia del oro negro es preocupante, especialmente, cuando su precio se ha multiplicado por ocho en los últimos seis años.
Cabe preguntarse qué ha hecho el actual Gobierno para cambiar la estructura de consumo energético en España. Con Sebastián como jefe de la asesoría económica de Presidencia, el petróleo ha pasado de cotizar en 40 a 140 dólares y no se han tomado medidas de protección ante semejante amenaza. Quejarse ante la industria -más de 250 compañías y 60 países están representados en el Congreso- es como predicar en el desierto. Sin embargo, modificar el tipo de suministro energético, diversificar las fuentes y aplicar políticas de largo plazo no parece entrar en la agenda presidencial, ni ministerial. El 'deja vú' petrolero llega a su fin
Los precios del petróleo -pese a las previsiones interesadas de algunos productores y bancos como Goldman- caminan irremediablemente hacia un estallido similar al que se ha producido en otros activos. El regreso al 100% de un superproductor como Irak va a poner patas arriba al mercado. El país que conserva las terceras reservas demostrables del mundo (un 10% del total) sólo supone un 2,5% de la producción global. Pero con el regreso de petroleras extranjeras ampliará su bombeo hasta, al menos, el 5%, en línea con su vecino Irán y, por tanto, en niveles similares a los que mantenía antes de la guerra e invasión de 2003.
Por otro lado, la restricción monetaria que se avecina en los próximos meses para Europa y EEUU va a terminar pinchando a medio plazo las posiciones apalancadas que mantienen muchos inversores institucionales (hedge funds especializados, sobre todo) en contratos financieros del crudo. Es un hecho que desde que la Fed comenzó a rebajar tipos en EEUU en septiembre pasado, los precios del crudo se han duplicado en unos meses hasta cotas inimaginables hace poco tiempo. El regreso de Irak al tablero de productores, en combinación con políticas restrictivas de tipos, pueden terminar por pinchar la burbuja de precios del crudo. No es cuestión de oferta y demanda. El mercado está inundado

jueves, 15 de mayo de 2008

Me llaman "Paquirrin"


El otro día por primera vez estuve en una plaza de toros, toreando una vaquilla, la verdad es que nunca he sido aficionado a los toros, pero me lo pasé genial, y además como se puede ver en esta foto, no tengo malas maneras...je
Salud

martes, 6 de mayo de 2008

Estados Unidos hundió al mundo pero Estados Unidos lo va a rescatar (martinvarsavsky)

Quizás me equivoco completamente pero esta semana llegué a la conclusión que hay una serie de tendencias que se van a revertir muy pronto. Una es la de la caida en picado del dólar. Por diversos motivos incluyendo tipos diferenciales de interés y crecimiento económico comparativo no creo que el dólar se vaya de 1.60 a 1.80 en un año sino que veo más probable que se vaya a 1.40. Creo que el fin de esta caida es buena para todos. Estados Unidos ha sido un motor fuerte de la economía global y un dólar tan deprimido causa desajustes globales enormes. Entre ellos dificulta aún más la situación del empleo en Europa.
Con respecto al petroleo lo mismo, lo veo más moviéndose en un año de $120 a $100 que a $140 y opino que esto ocurrirá por temas de aumento de oferta. Con el petróleo por ejemplo ahora tenemos la producción que depende de inversión realizada hace 3 años, de cuando el precio era la mitad que ahora y la gente tenía mucho menos incentivo para invertir. Con el barril a $120 van a empezar a sacar petróleo de muchos pozos que no valía la pena explotar hasta ahora y la oferta va a aumentar mucho. El mismo fenómeno va a ocurrir con muchos otros commodities, metales, y especialmente comida. Con el precio actual del arroz van a plantar arroz hasta en el jardín botánico
Además creo que el gran cambio del clima financiero lo va a dar Estados Unidos que es el país más inestable a nivel global en temas financieros, con cambios brutales como pasar de el del superavit de Clinton al deficit de Bush (Europa es mucho más ordenada en este sentido). No me puedo imaginar que el próximo presidente, sea McCain, Obama o Hillary va a gastar más que Bush en el tema militar. Y el gasto militar es un gasto con muy poco efecto multiplicador pese a lo que nos quieren hacer creer los intereses militaristas. Lo que Estados Unidos y el mundo necesita es una seria reducción del gasto militar y quien sea que gobierne Estados Unidos va a gastar menos que Bush.
Todo esto me hace pensar que el clima de crisis que estuvimos viviendo no va a empeorar. Que USA que ya perdió un trillón de dólares en la absurda invasión de Irak, que perdió otro trillón prestandole a gente que no podía pagar por hipotecas malas es difícil que durante el próximo gobierno se dedique a despilfarrar más dinero y que un conjunto de gente con más capacidad intelectual dirija el país. Estados Unidos no tiene que hacer grandes cosas para salvar al mundo, tiene que dejar de hacer desastres para dejar de hundirlo.